44 euros por cada niño que acude al dentista.

El Servicio Vasco de Salud remite todos los años a los escolares una carta con un bono para acudir a la consulta de un dentista. El programa dental gratuito atiende ya a 124.000 chavales de entre 7 y 15 años, una cifra récord desde que existe este servicio.

El Programa de Asistencia Dental Infantil (Padi) es un clásico del País Vasco. Tiene una trayectoria de 26 años cuidando de la salud bucodental de la población de entre 7 y 15 años; es decir, arranca cuando los niños pierden la primera dentición y culmina en la adolescencia, momento en el que se supone que los chavales se han concienciado ya de la importancia de la higiene bucal para preservar la dentadura. En definitiva, su objetivo es prestar la asistencia necesaria durante las edades de erupción y maduración de la dentadura permanente, a fin de reducir la prevalencia de la caries para posibilitar una mejor salud dental en la etapa adulta.

En 2015 fueron 124.025 los menores que acudieron a revisión, el mayor número desde la puesta en marcha del servicio. El desembolso medio fue de 43,90 euros por paciente, con lo que Osakidetza destinó a este servicio algo más de 5 millones de euros, un 37,5% más que ocho años antes. Este incremento del gasto en 1,3 millones se explica fundamentalmente por el aumento de la población en esta franja de edad. En 2007 había 150.471 niños de entre 7 y 15 años en Euskadi, mientras que el año pasado el mismo grupo de edad sumaba 185.703. Este significativo aumento está relacionado con la llegada de familias inmigrantes con hijos en edad escolar o que nacen aquí.

La asistencia se presta en el 93% de los casos a través de una red de mil odontólogos concertados en un centenar de municipios. El resto acude a especialistas del propio Servicio Vasco de Salud. Se trata de los casos de mayor complejidad y, en especial, de los niños con algún tipo de discapacidad.

Disfrutar de este servicio es muy sencillo. Osakidetza remite todos los años una carta a los domicilios de los niños con un bono y la relación de dentistas a los que pueden acudir. ¿Cuáles son los tratamientos financiados? Al tratarse de una asistencia dental básica, además de las revisiones periódicas se llevan a cabo sellados de fisuras, empastes y otros tratamientos que sean necesarios para el cuidado de la dentición permanente como, por ejemplo, las endodoncias. Y es que se trata de ofrecer una asistencia dental de calidad a través de la prevención y de los procedimientos conservadores. No se realizan ortodoncias ni empastes en la dentición infantil.

Un tercio no asiste

Entre los tratamientos efectuados a los cerca de 124.025 chavales atendidos en 2015 destacan los 19.368 sellados, con los que se protegen las zonas del diente más susceptibles a desarrollar la caries, como por ejemplo las fisuras o surcos. Asimismo, se realizaron 20.210 obturaciones o empastes; 1.227 chavales tuvieron que enfrentarse a la temida extracción y otros 372 precisaron de cuidados más complicados, como las terapias pulpares.

Al margen de esta asistencia general que es consecuencia de las revisiones rutinarias, el programa contempla actuaciones extraordinarias derivadas de traumatismos o de malformaciones en los dientes incisivos y caninos. Así, hubo que realizar 1.413 reconstrucciones de piezas rotas en accidentes.

Como viene siendo habitual desde la puesta en marcha de este servicio, un 33% de la población potencialmente destinataria no hace uso de él. Esto significa que 61.678 niños vascos de entre siete y quince años no utilizaron el Padi el pasado año. ¿Los motivos? No se conocen, pero los responsables sanitarios creen que la inasistencia obedece mayoritariamente a que se trata de escolares que acuden a consultas privadas.

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